
Siempre existe un lugar al que queremos volver,
que irremediablemente añoramos.
Quizás... porque nos sentimos cobijados
Quizás... porque fuimos transformados.
Siempre existe...
aunque hoy lo contemplemos desde fuera.
Dicese del armazón de vigas sostenido por tablas que permite constuir, reparar, pintar, VER y ANDAR...