
Hay un vacío que performa mi existencia
que hace eco desde el fondo y enmudece mi jardín.
Una necesidad acallada por el tiempo
que no sabe cómo pedir
y un aire de extrañeza que distancia.
Hoy, se ha resquebrajado mi corteza...
y a pesar de que mis brazos siguen extendidos
no sé quién se atreverá a mirar mi más allá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario